La policía de Mazovia advierte sobre el creciente riesgo de colisiones con animales salvajes. Durante el período comprendido entre el 4 y el 5 de noviembre de 2026, se registró una serie de accidentes de tráfico peligrosos en los que los vehículos colisionaron con alces y un corzo. El accidente más grave tuvo lugar la tarde del 4 de noviembre en Golecie, donde, como resultado de la colisión de un Audi con un alce, tres personas fueron trasladadas al hospital. Aunque las lesiones no suponen un peligro para su vida, los agentes tratan estos incidentes como un serio recordatorio de la amenaza que representa la presencia de animales grandes en la calzada, especialmente en otoño.
Colisiones en las carreteras de Mazovia
El primer informe se refería al incidente en Golecie. Aproximadamente a la hora de la tarde del 4 de noviembre de 2026, un conductor de 45 años que conducía un automóvil de la marca Audi atropelló a un alce que irrumpió de repente en la carretera. En el incidente resultaron heridas tres personas: el conductor y dos pasajeras. Fueron trasladadas a un centro médico, pero, según informan los servicios de emergencia, su estado no es grave.
Las siguientes situaciones peligrosas tuvieron lugar el 5 de noviembre. En la madrugada, unos minutos después de las 6:00, en Podnieśnie se produjo una colisión entre un coche y un corzo. Afortunadamente, en este caso ninguno de los participantes en el tráfico resultó herido. Por la tarde, después de las 17:00, en Cerekiew, en el territorio del municipio de Zakrzew, un conductor de 35 años que conducía un Opel colisionó con un alce. El animal murió como resultado del impacto, mientras que las personas que viajaban en el coche salieron de la colisión ilesas.
Condiciones otoñales y seguridad
Según la policía, el otoño es la temporada propicia para la aparición de animales salvajes en las carreteras. La caída rápida de la noche, la visibilidad limitada y las condiciones meteorológicas, como la lluvia o la niebla, alargan la distancia de frenado y reducen el tiempo de reacción del conductor. Los mamíferos grandes, como los alces o los ciervos, son capaces de irrumpir en la calzada en los últimos segundos, lo que impide al conductor detener el vehículo de forma segura.
Conviene prestar atención a la señalización de las carreteras. La señal de advertencia A-18b informa de la posibilidad de la presencia de animales salvajes. Los agentes subrayan que ignorar esta señalización puede conducir a la tragedia. Debe mantenerse una especial prudencia en las cercanías de bosques, campos y praderas, donde los animales se desplazan con mayor intensidad.
Recomendaciones para los conductores
Para minimizar el riesgo de accidente, la policía hace un llamamiento a respetar algunas reglas básicas. En primer lugar, debe adaptarse la velocidad a la visibilidad y a las condiciones reinantes, especialmente al anochecer y al amanecer. En segundo lugar, los conductores deben vigilar atentamente los márgenes y el entorno de la carretera. El avistamiento de un animal puede significar que hay otros individuos en las cercanías, por lo que hay que reducir la velocidad y mantener la atención.
En caso de la aparición repentina de un animal en la carretera, lo fundamental es mantener la calma. Se debe reducir la velocidad y evitar movimientos bruscos del volante que puedan provocar la pérdida de control del vehículo. En caso de colisión, hay que detener el coche en un lugar seguro, encender las luces de emergencia y, si es necesario, solicitar ayuda marcando el número 112. No se debe acercarse a un animal herido, ya que puede comportarse de manera impredecible.
